Cómo enfrentar el estrés laboral sin morir en el intento

Cómo enfrentar el estrés laboral sin morir en el intento

En mi experiencia laboral y en mi vida personal, he comprobado que el manejo del estrés contempla múltiples factores sobre los que se debe trabajar con paciencia para lograr resultados positivos. Estos son algunos aspectos claves que he logrado extraer hasta ahora y que me han permitido enfrentar el estrés laboral sin morir en el intento.

Manejo del tiempo

La organización es una de las cosas más importantes. Pasar mucho rato pensando que las condiciones no son óptimas no va a ayudar a resolver lo que tenemos delante de nosotros. Dividir los objetivos en tareas específicas alcanzables en corto tiempo y trazar metas reales nos ayudará a avanzar más rápido. Y si falta información, trabajar hasta donde se pueda con lo que se tiene.

Manejo del pasado

En este punto es importante trabajar el concepto de aceptación, que no es otra cosa que aceptar que lo que ocurrió, ocurrió así y no hay manera de cambiarlo. Entender eso nos va a ayudar a avanzar al siguiente paso que es la solución del problema que implicará seguramente una replanificacación de los objetivos.

Independientemente del caso y parafraseando a Jim Rohn, lo importante es que:

“Hay que llevar el pasado como una escuela, en lugar de como una carga.”

Manejo del futuro

El objetivo general no será alcanzado si no se cumplen antes los objetivos específicos. Tener la mirada todo el tiempo en el objetivo general puede causar la impresión de que no estamos avanzando. Hay que poner la atención en lo que hay que hacer hoy sin perder de vista lo que se quiere conseguir.

Detalla la hoja, sin perder de vista el bosque.

Manejo del presente

Este es el punto que considero más crítico. Debemos estar conscientes de que contamos con un número limitado de horas al día para cumplir con nuestros objetivos y no llegar al final de este sintiendo que no nos rindió y que debemos quedarnos hasta tarde para cumplirlos. Cierto que habrá momentos en los que podríamos necesitar trabajar hasta tarde pero -nota personal- que no se vuelva un hábito ;)

Para lograr enfocarnos en los objetivos del día, un par de consejos:

  • Establece tu meta del día. No te sientes frente al computador y empieces a escribir cosas como se te vayan ocurriendo. Establece un objetivo y enfócate en resolver eso primero. En muchos casos, actualizar la versión del software con la que estás trabajando te puede traer más problemas de los que te solucionaría, sobre todo si estás contra el reloj.
  • Organizar la playlist el día anterior o de camino a la oficina. Pasar hora y pico en la mañana seleccionando cuidadosamente la música antes de empezar a trabajar te hace perder tiempo valioso. Crea playlists predefinidas y déjalas listas para reproducirlas (para eso son/están “listas”).
  • Elige música que te ayude a concentrarte. Una playlist con toda la música que te gusta cantar va a ser una fuente constante de distracción y no va a ayudar a que fijes tu atención en el problema que necesitas resolver. Yo personalmente, escucho bandas sonoras y en particular las bandas sonoras de videojuegos están diseñadas para permitir que te enfoques en la tarea que estás haciendo, apagando el ruido externo y sin distraerte por la música en sí misma.
  • Silenciar las notificaciones. Quien te escribe un correo no está esperando una respuesta inmediata. Sólo deberías atender IMs de tu grupo de trabajo (o personales si son de gente muy cercana y saben respetar tu tiempo de trabajo). Y si hay algo verdaderamente importante, seguro alguien se te acercará para hablarlo en persona.
  • Toma descansos, camina un poco. Algo tan simple como levantarte de la silla e ir por un vaso de agua te puede ayudar a ver las cosas con otra perspectiva. Quizás explicarle a alguien lo que estás haciendo te ayuda a ver la solución ante alguna traba que pudieras tener.

Manejo de la información

No siempre manejamos toda la información que quisiéramos, a veces debemos adaptarnos y trabajar con lo que tenemos a nuestro alcance y en el camino ir ajustando.

Lo que sabes… que otros no saben

Si detectas un potencial peligro de retraso, lo ideal es que identifiques el nivel de la amenaza y de ser considerable, informar al coordinador o líder del proyecto. Notificar con tiempo las dificultades que se han presentado puede ayudar a replanificar los tiempos de entrega.

Lo que no sabes… que otros saben

Es mejor una pregunta tonta, que un tonto que no pregunta.

Es simple: ante la duda, pregunta. Esto puede evitar que trabajes por mucho tiempo en una dirección que no es la correcta. Si es difícil acceder a la gente que tiene la información, envía un correo, eventualmente contestaran y si no lo hacen no pueden culparte por no preguntar ;)

Lo que no sabes… que otros tampoco saben

Lo ideal es tener información suficiente para avanzar. De no tenerla, bosquejar lo que se tiene ayuda a aclarar el panorama para identificar lo que falta y las posibles soluciones.

Manejo de las emociones

En este sentido he identificado dos posibles escenarios que pueden hacerte sentir estrés: la sobreidentificación o el desencanto con el proyecto o la empresa.

La sobreidentificación

Seas un profesional con experiencia o estés comenzando tu carrera, comprométete con lo que haces, no con para quién lo haces. Por supuesto que es importante disfrutar del recorrido pero no te enamores de la carretera. Si en algún momento es necesario cambiar, lo harás y si el camino se acaba, tendrás que buscar otro para seguir. Organízate y todo saldrá bien, así te demostrarás a ti mismo lo que vales.

El desencanto

¡La decepción, la traición hermano!

Esta es una situación difícil, sea en lo personal o en lo laboral. En cuanto a la primera, hay maneras de sobrellevar estos asuntos y eventualmente escribiré acerca de ello. Y en cuanto a la segunda, podría resumirlo en las palabras de uno de mis jefes cuando trabajaba en una empresa que estaba pasando por una situación difícil y el ambiente era bastante pesado:

Sé que no están contentos con la empresa, yo mismo no lo estoy, pero mientras estemos aquí y nos paguen por hacer un trabajo, hagamos por lo menos lo necesario para justificar el salario. Ya vendrá tiempos mejores o incluso mejores oportunidades.

Esto me marcó porque después de haber pasado mucho tiempo quejándome de las circunstancias, me di cuenta que en realidad no podía hacer nada para cambiar la situación de la empresa, pero si la mía. Entonces, seguí haciendo el trabajo por el que me pagaban (el que yo mismo acepté por ese mismo salario) y busqué hasta que conseguí una mejor oportunidad en otra empresa impulsado por la experiencia que de hecho había ganado en la primera.

Nota final…

Como podrás apreciar, no es algo que aprendí de la noche a la mañana, pero el aprendizaje acumulado de muchas experiencias me ha llevado a un punto en el que, por mucho estrés que pueda sentir, estoy seguro que saldré adelante porque tengo las herramientas para enfrentarlo satisfactoriamente.

¿Y tú? ¿Cómo enfrentas el estrés laboral? Cuéntamelo en los comentarios, seguro aprendo algo nuevo :)