Carta abierta a mi amigo El Miedo

Carta abierta a mi amigo El Miedo

El Miedo, ese amigo entre real e imaginario que habita en nuestra mente y que nos quiere tanto… tanto, que a veces no nos deja avanzar.

“El miedo o temor es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo está relacionado con la ansiedad.”

“Miedo”. Wikipedia, La enciclopedia libre. Consultado el 11 de febrero de 2018 a las 9:00 (GMT-4:00). https://es.wikipedia.org/wiki/Miedo

Para mi amigo el Miedo,

Hola, otra vez tú… Ya que estás aquí, quiero decirte que esta vez no puedo dejarte tomar el control de la situación. Es mi vida y así mismo es mi responsabilidad vivirla. Sé que intentas protegerme del peligro, pero a veces tienes una imaginación muy grande. Tienes que aceptar a veces, muchas veces, te equivocas.

Trata de respirar junto conmigo, te prometo que juntos buscaremos una solución que no atente contra tu naturaleza.

Sé que siempre tienes hambre, pero no siento ganas de alimentarte esta vez. Lo único que quiero hoy es brindarte en una taza de té para que te calmes y me cuentes por qué estás aquí.

No, ya he intentado antes ignorar las situaciones por complacerte, incluso aquellas que estaba en mis manos resolver. Eso sólo hace que te sientas más cómodo y terminamos cenando Ansiedad, tú y yo.

Shinji Ikari, de Neon Genesis Evangelion

El día es corto y tengo que levantarme, no puedo quedarme en la cama todo el día conversando contigo. Tengo cosas que hacer, entre ellas solucionar la situación que te llamó. Si quieres, acompáñame, aunque se que no necesitas invitación.

Voy a hacer una lista -sin pensarlo mucho- de las cosas que haré para solucionar esta situación. Disculpa si parece que te ignoro, pero estaré ocupado haciéndolas y no me hace bien pensar tanto en ti.

Ya estoy listo, me tengo que ir. Adiós buen amigo, gracias por siempre intentar cuidarme… a tu manera.

Miedo, de la película animada Intensamente